Ay, los buenistas!
Domingo Noviembre 23rd 2008, 9:50 pm
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“¡Oh, cuántos problemas se presentan en los senderos de mi joven existencia, trastornada por miles de torbellinos del mal!. No obstante el ángel de mi mente me ha dicho tantas veces que sólo en el mal está la vida. Y yo vivo plenamente mi vida. El signo de mi existencia se ha perdido en eso: ¿en el mal? El mal me hace amar al más puro de los ángeles. ¿Hago yo acaso el mal? ¿Pero es esa mi guía? En el mal está la afirmación más alta de la vida. ¿Y estando en él estoy equivocado? ¡¿Oh, problema ignoto, por qué no te resuelves?!”

Severino Di Giovanni

[Carta a su amada, América Scarfo. 22 de Octubre de 1928]

Con estas líneas, quiero advertir a los espíritus curiosos que por aquí husmeen, acerca de la banalidad buenista de la Nueva Era de esa gente que habla de la “Evolución de la Consciencia” y se siente iluminada por haber leído tal o cuál cúmulo de charlatanerías santurronas o haberle rozado el glande a tal o cual gurú.

No es nada nuevo en el mundo del ocultismo que los grupos de practicantes profesen el sectarismo haciendo sentir así especiales a sus miembros, y esto sin duda tiene una utilidad en la formación de la voluntad. “Por algún motivo especial nos hemos topado con el Sendero. Hemos sido elegidos para recibir este conocimiento, blah, blah. Príapo tiene muchas ganas de conocerte y hablar contigo.” Pero en una sociedad de huerfanitos criados por la tele, las necesidades de atención y reconocimiento, vuelven todo esto muy ridículo.

Bueno, no me quiero desviar mucho más del tema principal de esta advertencia que es el buenismo. Sin pretender ser exhaustivo, quiero advertir acerca del peligro de participar de la tontera y del verdadero obstáculo que significa en el Rumbo de nuestro placer y liberación.

Prescindiendo de toda definición ontológica del bien y del mal digamos que: El buenista predica el bien y define el bien según el marco de creencias que haya comprado en la feria, eligiéndolo según su aspecto y capacidades de ser exitoso en nuestro moderno antimundo, pudiendo sufrir algunos cambios dependiendo de que tan arraigadas tenga el comprador ciertas costumbres que no calzan con el nuevo marco de creencias. Así por ejemplo el tabaco puede ser malo desde un punto de vista védico, pero lo podemos redimir en un contexto ritual según cierto “shamanismo”. Ya es suficientemente inoportuno adoptar una visión de lo bueno justificada sólo en su pretendida sacralidad y no en la propia experiencia del mundo., pero peor aún es la incapacidad de los buenistas de reconocer sinceramente en ellos mismos lo que definen como el mal (en oposición a su querido bien). Y bien, pueden lograr actuar la mayor parte del tiempo como buenos y parecer amables, pero no reconocer esa parte de sí mismos que les molesta no conduce a nada bueno y entonces por episodios se ven transformados en basuras de persona, y rápidamente olvidan esos episodios y su buenismo les impide aprender nada acerca de su verdadera naturaleza. Esto es lo peor del buenismo y el porqué debe ser identificado y combatido por quienes buscamos sinceramente el placer y la liberación de todos los seres sensibles.

Y bien, no tengo suficiente energía para seguir despotricando.

“Siempre me ha parecido que los Ángeles tienen la vanidad de hablar de sí mismos como si sólo ellos fueran sabios; lo hacen con una confianza insolente que nace del razonamiento sistemático.”

“Un hombre llevaba un mono a una fiesta y porque era un poco más sabio que el mono se infló de vanidad y se considero más sabio que siete hombre.

[...]

Y, ahora, oíd la causa: conversaba con los ángeles que son, todos, religiosos, y no conversaba con los demonios que odian la religión, porque sus prejuicios lo hacían incapaz.”

William Blake

[Matrimonio del Cielo y el Infierno]